Pequeñas acciones, grandes impactos. Igualdad de género.

Pequeñas acciones, grandes impactos. Igualdad de género.

La historia nos ha enseñado que el cambio puede ocurrir a través del activismo colectivo, sin embargo no se limita a ello. El cambio se puede producir fuera de las esferas de lo público, las pequeñas acciones que no salen en televisión ni serán parte de los titulares son el pilar del cambio ya que lo sostienen y lo hacen duradero.

La forma en que hablamos, pensamos y actuamos todos los días puede crear un efecto dominó que beneficie a toda la sociedad.

A continuación compartimos 9 nueve acciones simples para lograr grandes cambios en igualdad.

Fuente: UNWOMEN.org

 

1 – COMPARTE LOS CUIDADOS

Las mujeres realizan tres veces más trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que los hombres. Esto se traduce en menos tiempo y energía para avanzar en sus carreras, ganar más dinero y disfrutar de actividades de ocio.

¿Qué hacer? Comparte equitativamente las tareas del hogar, las responsabilidades de los padres y otros trabajos no remunerados. Empieza con una conversación del hogar identificando las necesidades de cuidado y las responsabilidades domésticas.

Considera y analiza tus fortalezas cuando compartas las responsabilidades del cuidado. Organiza las actividades del hogar a través de una lista de tareas. 

Anima a los niños y niñas a participar por igual en las tareas del hogar.

Si una de las partes de la familia trabaja a tiempo completo en el hogar, reconoce activamente el valor de su trabajo.

2- SEÑALA EL SEXISMO

Las mujeres se enfrentan a todo tipo de comportamientos sexistas e irrespetuosos en lugares públicos y privados: críticas masculinas,bromas sexuales inapropiadas, hombres diciendo a mujeres cómo deberían verse o explicando cosas que se dan por sentado.

¿Qué hacer? Interrumpe este tipo de comportamientos y denunciarlo de forma segura y respetuosa. Desafía cualquier idea estereotipada sobre género a través del diálogo abierto.

Si eres testigo de acoso, habla y brinda apoyo. Si sientes inseguridad al hacerlo, busca ayuda de otras personas. Tómate el tiempo para escuchar a la víctima y preguntarle cómo ayudarla de forma no invasiva.

3-EXIGE UNA CULTURA LABORAL IGUALITARIA

Las mujeres enfrentan una extensa lista de prácticas discriminatorias en el lugar de trabajo (acoso sexual, brecha salarial, etc).

¿Qué hacer? Exige mayor representación de mujeres en sectores de liderazgo y juntas directivas. Exige igualdad de remuneración por igual trabajo y promover la creación de espacios educativos o cursos sobre igualdad de género, para evitar situaciones de acoso y discriminación.

Generalmente las mujeres realizan sacrificios profesionales para tener una familia, con consecuencias para su bienestar económico y personal.

¿Qué hacer? Es necesario unificar políticas laborales y de maternidad. Ofrecer licencias pagadas tanto a los padres biológicos como a los adoptivos. Es importante alentar a los padres a que se tomen la licencia parental para desempeñar un papel activo en el cuidado. Los programas de reintegración laboral también pueden ayudar a las mujeres a ponerse al día con la capacitación que pudieron haber perdido. Otros detalles que suman: asegurar salas de lactancia en el trabajo, refrigeradores para la leche materna, horarios laborales flexibles y servicios de cuidado de infantes a un precio más asequible.

Un esfuerzo adicional que aporta mucho valor es apoyar activamente a las empresas con historial en materia de igualdad de género.

4- NUTRETE DE IDEAS, INSPÍRATE EN OTRAS MUJERES

Las películas, los libros, los periódicos, los podcasts y otros medios tienen impacto directo en las percepciones culturales del género y ofrecen a las mujeres una plataforma poderosa para compartir sus historias y perspectivas. Sin embargo, la industria cinematográfica y las editoriales están dominadas por los hombres, y las narrativas populares suelen retratar a las mujeres como personajes unidimensionales u objetos sexuales, o bien las excluyen por completo.

¿Qué hacer? Considera textos escritos por mujeres o películas dirigidas por mujeres (y para mujeres). Amplifica las voces de mujeres que reescriben la historia mirando, escuchando, leyendo e invirtiendo en los medios que producen.

 

5- ENSÉÑALE A LAS NIÑAS SU VALOR

Generalmente, antes de llegar a la pubertad, las niñas desarrollan creencias internalizadas sobre su lugar, valor y papel en la sociedad como dependientes, vulnerables o incapaces y se les pide que actúen en consecuencia, reforzando los estereotipos de género y evitando que se den cuenta de su máximo potencial.

¿Qué hacer? Recuerdale a las niñas de tu entorno que son fuertes, capaces y merecen el mismo respeto que los niños. Hazles saber que son más que apariencia: felicítalas por su inteligencia, fuerza, liderazgo, atletismo.

Anima a las niñas a expresarse y hacerse valer. Invierte en juguetes, libros y películas que sean neutrales al género. Permíteles jugar como deseen. No existe una forma correcta o incorrecta de ser una niña.

 

6- DESAFÍA LO QUE SIGNIFICA SER HOMBRE

Las nociones tradicionales sobre masculinidad a menudo desalientan a los niños y hombres más adelante en la vida de comunicar abiertamente sus sentimientos.

¿Qué hacer? Apoya las expresiones de masculinidad que involucren vulnerabilidad, sensibilidad, cuidado y otros rasgos tradicionalmente no masculinos. Fomente un entorno en el que los niños y los hombres se sientan seguros al expresar sus emociones: hágales saber que sus sentimientos son válidos y bríndeles la oportunidad de compartir. No se burle de ellos ni los descarte.

7- COMPROMETETE CON LA CAUSA

Son muchas las causas que se pueden apoyar. Busca un aspecto de la igualdad de género que te interese o te contemple y encuentra un grupo de referencia o campaña dedicada a ese aspecto.

La acción colectiva puede operar en todas las escalas. El primer paso es hacerse presente. La presencia puede estar en participar de talleres o protestas, en compartir un artículo o una noticia. Si no encuentras un grupo que trabaje sobre la problemática que te interesa, ¡comienza uno!

 

8-DESAFÍA LOS ESTÁNDARES DE BELLEZA

Si bien los estándares de belleza varían según la cultura, casi siempre promueven una visión poco realista de la feminidad. Se espera que las mujeres dediquen mucho más tiempo en su apariencia que sus homólogos masculinos. Esta expectativa genera la sensación de los cuerpos de las mujeres son objetos destinados al consumo público.

La industria de la publicidad es la principal impulsora de estos ideales y explota las inseguridades que fomentan.

¿Qué hacer? Apoya empresas que muestren diversidad en sus anuncios publicitarios.

Reconsidera creencias sobre lo que significa ser bella, comenzando por el espejo: observe la forma en que piensa y habla sobre su propia apariencia, y la próxima vez que se dé cuenta de que está siendo crítico, intente felicitarse. Trata a todos los cuerpos como igualmente valiosos y merecedores de celebración, sin importar el tamaño, la habilidad o el color. Denuncia el body shaming cuando lo identifiques.

 

9. RESPETA LAS DECISIONES DE OTRAS PERSONAS

Toda persona tiene derecho a tomar decisiones sobre su cuerpo, bienestar, familia y futuro.

Cuando las decisiones de alguien te hagan sentir incomodidad, pregúntate por qué. Examina los prejuicios que pueden estar impulsando su reacción y considera las circunstancias que hacen que su vida sea diferente a la tuya. Escucha su razonamiento.

A menudo es difícil entender una elección que nunca has tenido que tomar. Tómate la responsabilidad de aprender y pensar críticamente sobre las situaciones de las demás personas.